Propuesta expositiva · Carla Bresciani Nieto
Nada que conquistar
Carla Bresciani Nieto
Artista Visual · Ecuador
brcreativemood@gmail.com
Mini biografía
Carla Bresciani (Guayaquil, 1988) es una artista visual ecuatoriana, con vínculos familiares y culturales entre la costa manabita y el Perú, cuya práctica se desarrolla en el cruce entre cuerpo, memoria y territorio. Desde hace varios años sostiene una investigación en torno a la relación entre la feminidad en las culturas precolombinas de la costa ecuatoriana, especialmente la cultura Valdivia, y las construcciones contemporáneas de lo femenino. Su trabajo no busca establecer equivalencias directas, sino activar una lectura crítica sobre cómo estas formas de organización simbólica, donde lo femenino ocupaba un lugar central, se transformaron con la colonización y continúan reconfigurándose en la actualidad. A través de distintos lenguajes, su obra explora la fortaleza, la cosmovisión y las tensiones del cuerpo femenino como espacio de continuidad histórica, donde lo ancestral y lo contemporáneo no se oponen, sino que dialogan en constante transformación.
El presente proyecto se inscribe en una práctica que ha tenido un desarrollo previo en el espacio público y en contextos comunitarios, particularmente en la ciudad de Manta, donde la artista ha trabajado con la iconografía de las figuras femeninas Valdivias como parte de procesos de activación simbólica en el territorio. Estas experiencias no se plantean como un fin en sí mismas, sino como una base desde la cual se construye una investigación más amplia sobre el cuerpo femenino, la memoria y su traducción en lenguajes contemporáneos. En esta etapa, la práctica se desplaza hacia un contexto institucional, manteniendo esa raíz territorial pero reformulándola desde una lógica de autoría, investigación y producción artística.
"Mi práctica parte de procesos en territorio y se desplaza hacia el espacio institucional como una forma de profundizar y reformular esa experiencia".
Línea curatorial
Cuerpos del Sur: Nada que conquistar se inscribe en una investigación artística que Bresciani ha sostenido durante años, y que en esta etapa se articula formalmente como eje curatorial de su práctica. La exposición opera como punto de inflexión, el tránsito de un proceso de indagación íntima hacia una propuesta de circulación pública que consolida una línea de trabajo propia.
La investigación parte de una observación precisa. Las representaciones rituales de lo femenino en la cultura Valdivia evidencian una cosmovisión donde lo femenino ocupaba un lugar central en la organización simbólica y social de las comunidades de la costa ecuatoriana. Esa centralidad fue desplazada por los procesos coloniales, pero no se extinguió, persiste, transformada, en el cuerpo y en la memoria de las mujeres del territorio.
La pregunta que articula el proyecto se construye desde ahí, cómo puede una práctica artística contemporánea y multidisciplinaria activar esas cosmovisiones de centralidad femenina, particularmente las representaciones rituales de lo femenino en Valdivia, para construir, en el presente, una lectura descolonizadora sobre la historia de las mujeres en la costa ecuatoriana.
La obra no pretende reconstruir el pasado ni proponer un retorno. Reconoce una continuidad viva y la hace visible desde el lenguaje del arte contemporáneo.
Justificación
La investigación que sostiene Cuerpos del Sur: Nada que conquistar no se origina en un archivo bibliográfico ni en un taller académico. Se origina en Manabí, en el territorio que dio forma a las mujeres que dieron forma a la artista.
Bresciani construyó en la costa manabita su espacio de retorno. Bahía de Caráquez no fue para ella un lugar de paso, sino el territorio donde su práctica encontró una raíz. El paisaje, el mar, las piedras, hablaron en una frecuencia que reconoció como propia. Ese reconocimiento tiene un linaje preciso.
Su abuela, oriunda de Bahía de Caráquez, fue educadora y trabajadora social en el sistema público manabita, y una de las fundadoras de la Unión Nacional de Mujeres del Ecuador, una de las primeras organizaciones feministas del país. Una mujer que sostuvo a su comunidad con una claridad que no pedía permiso. Su madre, heredera del mismo territorio y de la misma fuerza, tomó otro camino igualmente profundo, el de la mediumnidad y la sanación espiritual, una forma de conocimiento que opera desde la intuición, la percepción energética y el vínculo con lo que persiste más allá de lo visible.
Entre estas dos mujeres, lo político y lo espiritual, la acción colectiva y la escucha interior, Bresciani articula sin proponérselo el eje de toda su práctica. La mujer manabita que conoció en su propia sangre es la misma mujer de fuerza casi matriarcal que sostiene este territorio desde antes de que tuviera nombre colonial.
Si la centralidad de lo femenino que documentan las Venus de Valdivia fue sistemáticamente desplazada por la colonización, ¿por qué sigue viva en el gesto, en el cuerpo y en la memoria de las mujeres de esta costa? ¿Dónde persiste lo que supuestamente se perdió?
Cuerpos del Sur no responde esa pregunta. La activa. Y lo hace desde el único lugar desde donde puede hacerse con honestidad, desde adentro del linaje.
Propuesta
es un proyecto expositivo que investiga el cuerpo femenino latinoamericano como territorio de memoria, transformación y continuidad histórica.
A partir de una práctica que articula archivo fotográfico, pintura, escultura y posibles dispositivos espaciales, la obra propone una lectura contemporánea de las cosmovisiones precolombinas, especialmente de la cultura Valdivia, donde lo femenino ocupaba un lugar central en la organización simbólica y social.
El proyecto no busca reconstruir el pasado, sino activar un diálogo entre estos sistemas de pensamiento y el presente, entendiendo el cuerpo como un espacio donde la historia no desaparece, sino que se transforma, se fragmenta y se reconfigura.
En este contexto, los cuerpos representados no son ideales ni arquetipos, sino presencias vivas que condensan tensiones entre territorio, género, memoria y contemporaneidad.
La venus en mi. Cerámica en barro de mangle negro, técnica precolombina con vidriado interior. Exhibida en La Collective (2024). Actualmente en Ginebra, Suiza.
Propuesta adaptable al espacio
La exposición se concibe como un sistema de obra flexible que se adapta al espacio asignado, priorizando coherencia museográfica y diálogo con la arquitectura del lugar.
Serie de obras en distintos formatos que traducen el archivo fotográfico a un lenguaje simbólico y contemporáneo, incorporando elementos formales vinculados a la iconografía precolombina.
Piezas que exploran el cuerpo desde la materialidad, el volumen y el gesto, en diálogo con formas ancestrales reinterpretadas desde una mirada actual.
Uso de telas colgadas o dispositivos pictóricos que permitan una relación espacial más inmersiva, sin depender de estructuras complejas.
Desarrollo de una pieza específica, mural o intervención espacial, en diálogo con el área asignada, entendida como extensión conceptual del proyecto.
Se contempla la posibilidad de integrar un dispositivo inmersivo digital como expansión del lenguaje expositivo. Su implementación dependerá de las condiciones técnicas y de producción disponibles, por lo que se plantea como un componente opcional dentro del sistema de obra.
Sin embargo, la realización de las piezas, dependerá de las condiciones técnicas, espaciales y de producción disponibles al momento, por lo que no se plantea como un requisito indispensable sino como una expansión potencial del proyecto.
Selección de obra
Marco de trabajo
El proyecto se desarrolla a partir de una metodología que articula investigación, producción y mediación, entendidas como partes integradas de un mismo proceso.
Se realiza una revisión de la colección y contenidos del museo, particularmente en relación con la cultura Valdivia y otras expresiones precolombinas de la costa ecuatoriana. Esta etapa permite establecer vínculos conceptuales entre las piezas patrimoniales y la práctica contemporánea de la artista, evitando una lectura aislada o descontextualizada.
A partir de esta investigación, se propone un diálogo entre las obras de la artista y el contexto museográfico, generando relaciones formales y simbólicas que permitan construir un recorrido coherente. La exposición se concibe como un circuito reflexivo donde el espectador transita entre lo ancestral y lo contemporáneo.
Las obras se desarrollan y/o seleccionan en función del espacio asignado, priorizando una integración respetuosa con la arquitectura y la museografía existente. Este proceso incluye posibles desarrollos in situ que respondan directamente al contexto expositivo.
El proyecto contempla la generación de actividades paralelas como visitas guiadas, encuentros con públicos estudiantiles y conversatorios, con el objetivo de ampliar la lectura de la exposición y propiciar espacios de diálogo en torno a la relación entre memoria precolombina y prácticas contemporáneas.
Si bien la obra se plantea desde una autoría clara, la metodología reconoce la importancia de activar instancias de encuentro que permitan conectar la investigación artística con distintos públicos, promoviendo una lectura crítica y accesible sobre la vigencia de estas cosmovisiones en el presente.
Componente proyectado · Activación territorial
Reinterpretación de la feminidad contemporánea desde lo precolombino. Propuesta de creación colectiva con mujeres alfareras de La Pila, Manabí.
Memorias del barro es un componente proyectado del proyecto, concebido como activación territorial y como pieza expositiva en sí misma. Plantea un proceso de creación colectiva con mujeres alfareras de La Pila, parroquia rural del cantón Montecristi reconocida por su tradición milenaria en la manufactura cerámica de raíz precolombina, a desarrollarse en coordinación con la comunidad local y con la institución que albergue la exposición.
Encuentro de revisión conjunta de la iconografía de las Venus de Valdivia y de otras figuras femeninas precolombinas de la costa ecuatoriana. Desde ese diálogo, cada participante identifica un elemento simbólico que conecte esa tradición con su propia experiencia como mujer y artesana contemporánea. El resultado es una idea o boceto que guiará su pieza personal.
Las participantes modelan sus piezas a partir de las ideas trabajadas previamente. La artista acompaña el proceso sin dirigirlo, sosteniendo un espacio de creación horizontal donde el conocimiento técnico de las alfareras y la investigación conceptual del proyecto dialogan en igualdad de condiciones.
Integra la quema de las piezas y el encuentro de cierre. Las obras resultantes se incorporan a la exposición como un núcleo colectivo dentro de la muestra, con crédito explícito a cada artesana participante.
Concebida como instalación comunitaria, esta pieza opera dentro del proyecto como evidencia material de una continuidad, la tradición cerámica femenina de la costa ecuatoriana, sostenida desde el precolombino hasta el presente por las mujeres de este territorio.
Como obra, funciona también de forma autónoma, una pieza colectiva contemporánea que dialoga con la herencia Valdivia desde el conocimiento vivo de quienes hoy sostienen ese oficio.
La ejecución del componente requiere espacio para las tres sesiones, apoyo en la convocatoria y vinculación con la comunidad de La Pila, y una compensación económica para las participantes por su tiempo y conocimiento.
El taller debe ejecutarse mínimo tres semanas antes de la inauguración para garantizar tiempos de secado y quema. El componente se encuentra abierto a coordinación con la institución expositora y a explorar fondos destinados a workshops o activaciones comunitarias.
El proyecto contempla la posibilidad de articularse con una curaduría externa, en coordinación con la institución expositora.
Continuidad
El proyecto contempla una posible continuidad expositiva en el Museo de Bahía de Caráquez, como extensión natural del proceso.
Esta proyección no se plantea como una repetición, sino como una reconfiguración del proyecto en su territorio de origen, reforzando la idea de que estas memorias y cuerpos no pertenecen a un solo lugar, sino que se desplazan y se reactivan en distintos contextos.
Consideraciones de producción
Dado el carácter adaptable del proyecto, la escala y configuración final de la exposición se definirán en función del espacio asignado y de las condiciones técnicas disponibles.
En este sentido, el proyecto puede desarrollarse desde una lógica de producción flexible, priorizando materiales y formatos viables dentro del contexto institucional.
Asimismo, se encuentra abierto a explorar posibles apoyos de producción, gestión o colaboración que permitan ampliar el alcance del montaje, en caso de que el museo disponga de programas o mecanismos para este fin.
Cierre
"Cuerpos del Sur" no propone una conquista ni una afirmación cerrada, sino una observación continua, los cuerpos no desaparecen: se transforman
En esa transformación persisten las memorias, los gestos y las estructuras que aún hoy configuran nuestra manera de habitar el territorio.
Material de referencia
Links de referencia: